lunes, 16 de marzo de 2015

COMPORTAMIENTOS Y RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS EN EL AULA

Si definimos el término conflicto podemos decir que un conflicto es una situación en la que dos o más personas no están de acuerdo con el modo de actuar de un individuo o grupo.
Para que está situación se dé, es necesario, que exista un desacuerdo que no haya sabido resolverse.
Cuando surge un conflicto, se produce un enfrentamiento, una pelea, una lucha o una discusión, donde una de las partes intervinientes intenta imponerse a la otra.



Para Ralf Dahrendorf, un conflicto es una situación universal que sólo puede solucionarse a partir de un cambio social. 
Karl Marx, por su parte, ubicaba al origen del conflicto en la dialéctica del materialismo y en la lucha de clases.

Existen muchos tipos de conflictos, una forma de clasificarlos es la de: unilaterales y bilaterales. Un conflicto es unilateral cuando sólo una de las partes está en desacuerdo y bilateral cuando todas las partes esperan algo de la otra.

¿Que entendemos por conflictos?
Los conflictos pueden ser por diversos motivos, incluso por cosas sin razón en la que los niños/as a veces se encabezonan, el caso es que hay que saber cómo actuar y resolverlos.

¿Quién debe trabajarlo?
Cuando vemos o sabemos que hay un conflicto debemos de observar la gravedad si es un asunto con poca importancia, podemos dejar que intenten resolverlo ellos por si solos, observar como dialogan, como intentan arreglarlo… Pero si de lo contrario, vemos que llegan a las manos… debemos intervenir inmediatamente, no permitir la agresividad, el maltrato…
Por que como todos sabemos se puede herir no solo con las manos sino con lo que sale de nuestra boca y piensa nuestra mente.

Algo muy importante que debo recalcar, es que los niños como todos sabemos son como esponjas, aprenden de las vivencias por ello es a través de nuestros actos como se enseña os dejo un claro ejemplo:



Debemos ser muy prudentes y tener claro que la enseñanza y educar es cosa de todos, no es responsabilidad solamente de una persona.


¿Cómo los podemos resolver?


Un conflicto es algo complicado, nada fácil de resolver ni plato de buen gusto para nadie. Aun así, hay mil maneras de resolver un conflicto diferentes y cada uno utilizará la más conveniente no por ello quiere decir que lo estemos haciendo mal.
Lo que si tenemos claro, es que ya no sirve,CASTIGAR Y GRITAR



En casos como es un simple conflicto de clase por ejemplo de normas de clase, yo tengo en mente más que utilizar la silla de pensar practicar otra actividad para mi gusto más eficiente.
En este caso sería repartir a los niños/as, unos bits con las acciones buenas y malas que más se dan en el aula, ellos las colorearían y después en asamblea veríamos cuál se relaciona con cuál y que acción son para asegurarnos que han entendido el significado de cada dibujo.
Después cogeríamos dos sobres que estarían en el rincón de Resolución de Conflictos en un sobre pondríamos las acciones buenas y en otro, las acciones malas. Para que en un momento dado de conflicto, el niño/a pueda ir allí buscar la acción que ha realizado y buscar la buena correspondiente. Enseñárselo a los demás compañeros y que entienden que ha pasado.

Además para evitar conflictos debemos enseñar y trabajar conceptos nuevos como compartir, respetar, cooperar, colaborar… Para ello podemos trabajar la educación en valores, hay páginas muy interesantes una de ellas es esta:

http://cuentosparadormir.com/cuentos-cortos

En la enseñanza de niños/as en edades tan esenciales como lo son estas es imprescindible que el educador-docente este en contacto con los padres-familiares  o viceversa para facilitar y mejorar este proceso.

Hay que tener en cuenta que algunos conflictos vienen dados por niños/as que les afecten ciertos problemas.
Por otro lado, se encuentran los “falsos niños con trastornos”, cuyos problemas de comportamiento tienen origen a menudo en la sobreprotección de los padres, “que resuelven los problemas que el niño tiene que resolver por él mismo”.
Si a los niños menores de tres años les dan de comer los padres, les permiten ver todo tipo de canales de televisión, ir a la cama cuando quieren y les resuelven todos los problemas, no se les educa en la capacidad de frustración y los niños no toleran un ‘No’.
No se puede ser tan autoritario ni tan permisivo que acabe haciendo siempre lo que quiere.
Desde la Asociación Mundial de Educadores Infantiles recuerdan que la permisividad “produce falta de control interno y reconocen que la autoridad y firmeza bien ejercida permite a los niños alcanzar una progresiva madurez y responsabilidad”.



No hay comentarios:

Publicar un comentario